Cuando cuidamos nuestro jardín siempre buscamos nuevas alternativas para que nuestras plantas se vean en buen estado. Los abonos artificiales están llenos de químicos que si ayudan a las plantas pero que en muchas ocasiones cuando los dejamos de usar, nuestras plantas dejan de «dar» como deberían.
Por esta y muchas razones más encontrar abonos caseros es una excelente idea para que nuestro jardín luzca mejor que nunca.
Abonos caseros para el jardín
Sales de Epsom (sal inglesa) – Las sales de Epsom, sulfato de magnesio, son un buen fertilizante natural que sirven como abono para sus plantas.
Como fertilizante para el pasto, aplique 1/2 libra por cada mil pies cuadrados.
Para los arbustos, espolvoree 2 cucharadas en la base de cada planta.
Para usar como alimento complementario para los tomates y las rosas, espolvoree una cucharadita por cada pie de altura de la planta, cada dos semanas.
Antes de empezar su jardín, espolvoree una taza por cada 100 pies cuadrados y mézclelo bien con la tierra antes de empezar a sembrar las plantas.
Otro fertilizante natural – Para que sus flores crezcan hermosas écheles gelatina de cualquier sabor en polvo. El nitrógeno y el azúcar de la gelatina en polvo alimentará las flores y hará que crezcan más rápido y más bonitas.
Cenizas de la leña – Cuando encienda su chimenea, no tire las cenizas al basurero, mejor espolvoréelas en su jardín.
Para las rosas – Cuando cocine espinacas, échele el agua a sus rosales, les servirá de un buen alimento. Lo único es que el agua no debe tener sal.
Fuente: mis-remedios-caseros.com

